29 sept 2014

Salterio de Ginebra. Salmo 3

1 ¡Bendito Jehová,
  mis adversarios ya
  crecieron abundantes!
  Son muchos los que vi
  alzados contra mi
  con rostros arrogantes.
  Y muchos en verdad,
  son los que sin piedad
  contra mi van diciendo:
  que no hay salvación
  ni paz o redención,
  en Dios ni aun creyendo.

2 Mas eres Tú SEÑOR
  de mi alrededor
  escudo comprobado:
  eres mi gloria_y bien
  y Tú eres sólo quien
  mi nombre_ha levantado.
  Con mi serena voz,
  clamé yo fiel a Dios
  y Él me_ha respondido
  con grande prontitud
  desde la_excelsitud
  del monte bendecido.

3 Tranquilo me tendí,
  y muy feliz dormí;
  y cuando reposaba
  llegué yo_a despertar,
  porque_el Dios singular
  mi vida sustentaba.
  Así nunca jamás
  yo temeré, por más
  que haya diez millares
  de gentes que vendrán
  y contra mí pondrán
  sus cercos peculiares.

4 Levántate, SEÑOR,
  acude_en mi favor,
  líbrame del impío;
  porque tu mano_hirió
  la faz del que volvió
  su rostro contra_el mío.
  Quebraste con poder
  los dientes del que_ayer
  perverso fue constante.
  Oh Dios de salvación,
  sea tu bendición
  al pueblo triunfante.

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