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5 de nov. 2013

El Lutero que a mí me gusta

Und das ich wider zur sachen kome, Wann ewr Papist sich vil unnuetze machen wil mit dem wort ‘Sola Allein’ so sagt jm flugs also: Doctor Martinus Luther wils also haben, unnd spricht, Papist und Esel sey ein ding. Sic volo, sic iubeo, sit pro ratione voluntas. Denn wir woellen nicht der Papisten schuler noch juenger, sondern yhre meister und richter sein, Woellen auch ein mal stoltziern und pochen mit den Esels koepffen, und wie Paulus wider seine tollen Heiligen sich rhuemet [2. Kor. 11, 22 f.], so wil ich mich auch widder diese meine Esel rhuemen. Sie sind doctores? Jch auch. Sie sind gelert? Jch auch. Sie sind Prediger? Jch auch. Sie sind Theologi? Jch auch. Sie sind Disputatores? Jch auch. Sie sind Philosophi? Jch auch. Sie sind Dialectici? Jch auch. Sie sind Legenten? Jch auch. Sie schreiben buecher? Jch auch.
Volviendo otra vez al asunto, si vuestro papista se acalora demasiado con la palabra sola[1], sólo decidle al punto que el doctor Martín Lutero lo quiere así, y dice que un papista y un asno son la misma cosa. Sic volo, sic jubeo, sit pro ratione voluntas[2]. No seremos alumnos ni discípulos de los papistas, sino sus maestros y jueces. Por una vez también presumiremos y nos jactaremos ante estos cabezas de asno y, así como Pablo se jacta ante los santos necios[3], yo también me jactaré contra esos burros. ¿Son doctores? ¡Yo también! ¿Son eruditos? ¡Yo también! ¿Son predicadores? ¡Yo también! ¿Son teólogos? ¡Yo también! ¿Son disputadores? ¡Yo también! ¿Son filósofos? ¡Yo también! ¿Son dialécticos? ¡Yo también! ¿Son docentes? ¡Yo también! ¿Escriben libros? ¡Yo también!






[1] En el original, en latín; en alemán: allein.
[2] Juvenal, Sátiras, 6: 223. “Así quiero, así ordeno, sea la voluntad en vez de la razón”.
[3] 2 Co. 11: 22 y sig.

25 de maig 2013

Rom. 14: 1

RV: Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones (dialogismon = razonamientos, razones).

"Me temo que hoy día todos vamos camino a la ruina. ¿Quién, en efecto, respeta todavía esta regla (actuar en conciencia)? Y ni hablemos del pueblo en general. ¿Dónde quedarían sus aportes a la iglesia? Pero el pueblo es igual de insensato que el clero: hacen sus contribuciones a siervos coaccionados en lugar de hacerlas más bien a hermanos libres.
Por lo tanto: cuando ores, cuando presentes una ofrenda, cuando entres en el coro, o cuando hagas alguna otra cosa, examínate si lo harías también si tuvieras la plena libertad de hacerlo o no hacerlo. Así descubrirás quién eres delante de Dios. Pues si no lo harías si fueses dueño absoluto de tus actos, todo lo que haces no tiene valor alguno, por cuanto eres un siervo y un asalariado. Hay gente que sabiendo todo esto, se sientan en un rincón y dicen: Y bien, ya que tiene que ser así, despertaré en mí una buena intención y una buena voluntad bien dispuesta....

Die Scholien (Ficker, 321):

Iterim ridens diabolus retro dicit: 'Schmug dich, libs ketzle, wir werden geszte habenn', tunc surgit, vadit chorum et orat et dicit: 'Sih eulichen, wie schon bistu, hastu nu fawen federnn'?

"Entre tanto, el diablo se ríe para sus adentros y dice a espaldas de ellos: '¡Lámete las patitas, gatito, que vamos a tener visita!' (1) Luego se levanta, entra en el coro, y se pone a orar diciendo: '¡Mira qué linda eres, lechucita! ¿Te pusiste plumas de pavo real?' (2) ".

(1) Schmück dich, liebes Kätzchen, wir werden Gäste haben (El gato se lame para recibir a las visitas).
(2) Sieh, Eulchen, wie schön bist du! hast du nun Pfauenfedern? (La pluma de pavo es la buena intención, la buena voluntad bien dispuesta...).

[...]
"¡Dios mío, cómo servimos de ludibrio a la gente! Eso de la "buena intención" no es tan fácil [...] Pues esta es una de las más perniciosas presunciones de nuestro tiempo: que de nuestro propio interior podemos hacer surgir buenas intenciones, como si fuésemos competentes por nosotros mismos para pensar algo, en abierta oposición a las palabras expresas del Apóstol (2 Co. 3: 5).
[...]
Por consiguiente: todo el error en este caso consiste en que no tenemos en cuenta que todas estas cosas, si es que han de agradar a Dios, las debemos hacer no por imperio de una necesidad, ni por un temor que nos inquieta, sino impulsados por una voluntad gozosa y enteramente libre." (CMT 1, 436-437)

20 de maig 2013

Rom. 8: 26-27

RV: "Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos."

Die Scholien (Ficker, 206):

Idcirco stulti, sicut proverbio dicitur, obvium Deum nesciunt salutare nec oblata dona suscipere.
Por esto, los necios "no saben saludar a Dios cuando se encuentran con Él" (1), como dice el refrán, ni saben recibir los dones de gracia que el Señor les ofrece.

(1) A German variant of the proverb is "Wenn Gott grüsst, soll man danken" (LW 25, 369, n.31).

Con el sentido de aprovechar las oportunidades que puedan surgir:

Thiele, Luthers Sprichw. Nr. 176:
Wenn man das ferkel beut,
sol man den sack zu halten.

Man musz den Sack aufhalten,
wenn das Ferkel geboten wird.

Wenn man einem das fercklein beut,
so soll er den sack auffhalten.

Du sollst... warten was dir Christus hie anbieten will. Lauf doch nicht davon, halt den Sack auf und nimm nur viel von ihm.
So sehet nicht, was euch zustehet euers Verdienst halben; haltet nur den Sack auf und nehmet, das er euch giebet und gern geben will.


18 de maig 2013

Rom. 15: 24

RV: cuando vaya a España, iré a vosotros; porque espero veros al pasar, y ser encaminado allá por vosotros, una vez que haya gozado con vosotros.

Die Glosse (Ficker, 135):
cum in Hispaniam proficisci coepero [quia et ibi evangelium replebo  ex Greco sic Stapulensis: ‘Cum in Hispaniam proficiscar, veniam ad vos’] spero quod praeteriens videam vos [modeste dicit, non: doceat vos] et a vobis deducar illuc si vobis [i.e. vestra sotietate et communione et consuetudine] primum ex parte [i.e. aliquantulum  q.d. non possum satiari vestra sotietate ad plenum, ita cupio vos] fruitus fuero. [satiatus, expletus fuero] (1)

Y anota Lutero:
(1) Todas estas palabras parecen ociosas, pero están impregnadas de caridad (amor), pues él se ofrece tan fácilmente, cuando un bien así debe ser anhelado por todos sus adeptos. ‘Non enim presepe bovem, sed bos presepe requirit’ [eng. For the manger does not need the cow, but the cow needs the manger; spa. Por cuanto el pesebre no precisa de buey, pero sí el buey del pesebre]. Aquí el proverbio se aplica a la inversa.

17 de maig 2013

Rom. 12: 18

RV: Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.

Die Glosse (Ficker, 114-115)
Si fieri potest, [quia non semper potest fieri] quod ex vobis est, [quantum in vobis est] cum omnibus hominibus [etiam Gentibus et extraneis] pacem habentes: (1)

La glosa de Lutero reza:

(1) De ahí el proverbio: Nemo potest diutius pacem habere, quam velit eius vicinus [eng. No one can have peace longer than his neighbor wishes it ; spa. Nadie puede estar en paz por más tiempo del que quiere su vecino]. Ya que: vicino vicinus debet incendii iniuriam [eng. a neighbor owes to his neighbor the damage of his fire ; spa. Un vecino le debe al vecino el daño de [su] fuego].

8 de maig 2013

Rom. 12: 3

RV: "Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno."

Die Glosse (Ficker, 110-111):

dico [i.e. precipio] enim per gratiam [apostolatus] quae data est mihi [in misterium super vos, quia non est hominis precipere hominibus ex natura, sed per donum Dei] omnibus qui sunt inter vos [q.d. quicumque sint, docti, indocti, magni, parvi] non plus sapere quam oportet sapere [ut non supra sapiat aut sibi videatur ac placeat, quasi plus possit aut valeat, quam vere potest et valet] sed [i.e. ne quid nimis] sapere ad sobrietatem [ad modestiam, temperantiam] et [sapiat] unicuique sicut Deus divisit [distribuit, partitus est] mensuram fidei [i.e. donum proprio]. (3)

La glosa de Lutero reza:

(3) Y el proverbio griego: Hanc, quam didicit quisque, exerceat arte (= eng. Let each practice the art which he has learned, cf. Aristófanes, Avispas, 1431: «Que cada uno haga el trabajo que sabe», citado por Cicerón en Disputaciones Tusculanas, I, 18, 41: Quam quisque norit artem, in hac se exercetat = spa. «Que cada uno se ejercite en el arte que conoce»; Horacio en Ep. I, XIV, 44 presenta así esta sentencia: Quam scit uterque, libens censebo, exerceat artem = spa. «Cada uno de nosotros, me parece, debe practicar de buen grado el oficio que sabe hacer», o bien: «Mi opinión es, que cada cual contento, la profesión ejerza que supiere». Binder. Novus Thesaurus, 1861, 302, Nr. 2728: ger. Ein Jeder treibe, was er gelernt hat). Así en griego existe este bonito juego de palabras: gr. 'Alla phronein eis to sophronein', es decir: ger. Wissen in rechter Weise (= spa. Pensar de forma sensata; eng. Know in a knowledgeable way).

5 de maig 2013

Sobre los votos monásticos (1521) XII

Et superius ubi de fide egimus, satis ostendimus, ut adversus primam tabulam seu tria prima praecepta pugnet institutum istud monasticum. Fides enim in primo, laus et confessio nominis in secundo, et opera dei in nobis in tertio praecipiuntur. In his tribus absolvitur verus ille et legitimus cultus dei. At institutio voti, dum docet opera, fidem evacuat (ut diximus) et inde abiecto nomine dei suum erigunt. Neque enim Christiani amplius nec filii dei, sed Benedictini, Dominicani, Franciscani, Augustiniani dicuntur: hos et suos patres prae Christo iactant. Neque enim hoc nomine salvi et iusti fieri praesumunt, quod baptisati, quod Christiani sunt, sed hoc solo, quod sui ordinis nomen habent. Ideo in suum nomen confidunt, in hoc gloriantur, quasi baptismus et fides iam olim velut naufragio perierint. Non ergo assumunt et invocant nomen domini nisi in vanum, sed nomen suum, quod per opera erexerunt. Videas enim eos plane desperare, si ordinem suum non servasse sibi conscii fuerint, necessarium enim ad iustitiam et salutem arbitrantur. Ubi autem servasse aut doluisse de non observato sese viderint, tum hoc nomine secure expectant coronam gloriae, longe securius, quam quod baptisati sint in Christum, imo obliti sunt, ne cogitant quidem unquam sese esse baptisatos in opera Christi, ut in eis confidant, sua quaerunt et spectant, ut hoc nomine apud deum coronentur, quod religiosi fuerint. Sat habent, si suos patres aemulati, eorum tum statuta tum exempla similibus operibus attigerint vel doluerint sese non attigisse, ut autem Christum habeant et opera eius in fide, contemnunt. O horrendam perditionem!
Ya antes, al hablar de la fe, pusimos de relieve con suficiente claridad que la institución monástica como tal está en pugna con la Primera Tabla, es decir, los primeros tres mandamientos. En efecto, en el primer mandamiento se manda tener fe; en el segundo, que se alabe y se confiese el nombre de Dios, en el tercero, que se hagan efectivas en nosotros las obras de Dios; estos tres preceptos constituyen el verdadero y legítimo servicio a Dios. Pero la práctica del voto, al enseñar obras, le quita a la fe su fuerza (como ya dijimos); de ahí que los que lo practican, desechan el nombre de Dios e implantan el suyo propio. Pues ya no se llaman cristianos ni hijos de Dios, sino benedictinos, dominicos, franciscanos, agustinos; a éstos y a sus padres los ponderan grandemente, más que a Cristo. Y ya no depositan su esperanza de salvación y justificación en el hecho de ser bautizados y de ser cristianos, sino en el solo hecho de llevar el nombre de su orden. Así es que confían en su propio nombre y en él se glorían, como si el bautismo y la fe ya mucho hubieran sucumbido como por naufragio. Por eso, si usan el nombre del Señor, sólo lo usan en vano; y ni tampoco lo invocan con la debida confianza; en cambio, usan su propio nombre, al que mediante sus obras colocaron sobre un alto pedestal. Y así puedes verlos caer en la más profunda desesperación cuando se dan cuenta de que no observaron las reglas de su orden, pues tal observancia la consideran necesaria para la justicia y la salvación. Pero cuando creen haberlas observado, los anima, a raíz de tal circunstancia, la esperanza de alcanzar con seguridad la corona de la gloria, con una seguridad mucho mayor que la que les confiere el hecho de haber sido bautizados en Cristo; esto ya lo olvidaron, y ni por un momento piensan en que fueron bautizados en las obras[1] de Cristo para que en ellas confiasen, sino que buscan lo suyo propio y esperan recibir de Dios la corona por llevar el nombre de una determinada orden de la que fueron miembros. Si fueron dignos émulos de sus padres, si se pusieron a la altura de los estatutos y ejemplos de aquellos con obras similares, o si se dolieron de no haberlo logrado plenamente: esto les basta; pero el poseer en fe a Cristo y sus obras, esto les parece poca cosa. ¡Oh horrenda perdición!
Ita vides: ut fides et primum praeceptum stare cum doctrina monastici voti non potest (nisi miraculo gratiae dei), ita nec praeceptum secundum cum eius iactantia et titulis. Cum enim solus Christus ascendat in coelum, qui et descendit et est in coelis [Joh. 3, 13.], impossibile est, ut Benedictinus, Augustinianus, Franciscanus, Dominicanus, Carthusianus et sui similes in coelum ascendant. Omne enim hoc hominum vulgus coelum petit lampadibus inanibus, id est, operibus propriis, et sine operibus propriis nihil praesumunt apud deum, sic enim docet eos forma vitae et voti sui. At Christianus ascendit operibus alienis, nempe Christi, in quem baptisatus et transplantatus vivit iam non ipse, sed Christus in ipso [Gal. 2, 20.], sanctificans ei sabbatum plenissime ab operibus suis omnibus. Quam horrendum est igitur ea teneri conscientia, non posse salvari, nisi ordinem tuum servaris, posse autem salvari, si servaris? Nonne hic tacetur Christus totus? At haec conscientia nusquam esset, si voti institutum non esset, nunc autem ubique est. Nusquam ergo sabbatum sanctum est, sed impletur illud psal. lxxiii. [Ps. 74, 8.] ‘Polluamus omnes dies festos dei in terra’. Tu vide, an hoc non sit illud, quod Paulus Roma. ii. dicit [Röm. 2, 22. 24.]: ‘Qui abominaris idola, sacrilegium facis, nomen enim domini per vos blasphematur in gentibus’. Quis ex omnibus hominibus iactat cultum dei aeque atque monastici? nemo idololatriam magis execratur, sed ecce sacrilegi sunt. Quod sacrum rapiunt? hoc quo omnia sanctificantur, sanctum nomen dei. Nomen enim Christianum extinguunt et suum statuunt in eius locum, volentes in eo salvi fieri, quod in solo nomine Christi fieri potest et debet, sicut dicit Petrus Act. xv. [Apgsch. 4, 12.] ‘Nec est nobis aliud nomen datum sub coelo, in quo nos oporteat salvos fieri’.
Como tú ves, así como la fe y el primer mandamiento no pueden subsistir junto a la doctrina del voto monástico (a no ser por un milagro de la gracia divina), así tampoco puede subsistir el segundo mandamiento al lado de su jactancia y sus vanos títulos. Pues como nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo el Hijo del Hombre que está en el cielo[2], es imposible que un benedictino, agustino, franciscano, dominico, cartujo o cualquier otro similar a ellos suba al cielo; porque toda esa gente busca el cielo con lámparas vacías, esto es, con sus propias obras, y sin sus propias obras nada esperan de parte de Dios, pues así se lo enseña la regla que rige su vida y su voto. El cristianismo empero sube al cielo por obras ajenas, a saber, por las de Cristo, en el cual ha sido bautizado y trasplantado, de modo que ya no vive él mismo, sino Cristo en él[3], quien le santifica el sábado de la manera más completa echando fuera todas sus obras propias. ¡Cuán horrendo es, por lo tanto, estar dominado por el sentimiento de que no puedes ser salvo a menos que cumplas con las reglas de tu orden, y que sí te salvarás con tal de cumplirlas! ¿No significa esto dejarlo a Cristo totalmente a un lado? Ese sentimiento no existiría si no fuera por la institución del voto; pero ahora se lo halla por todas partes. Por esa razón no hay en ninguna parte un sábado verdaderamente santificado, sino que se cumple lo dicho en el Salmo 73: «Mancillemos todos los días festivos de Dios en la tierra»[4]. Y fíjate bien: ¿no habla de lo mismo también S. Pablo en Romanos 2:22, 24? Allí dice: «Tú que abominas de los ídolos, cometes sacrilegio, el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros». ¿Quién de entre todos los hombres pondera el culto a Dios en tal forma como lo ponderan les monjes? Ellos son los que más maldicen la idolatría, pero he aquí, ellos mismos son sacrílegos, vale decir, gente que roba cosas sagradas. ¿Qué cosa sagrada roban? Aquello por lo cual todas las cosas son santificadas, el santo nombre de Dios; pues eliminan el nombre «cristiano» y lo reemplazan con el suyo propio, y en ese su propio nombre quieren ser salvos, cosa que sólo en el nombre de Cristo puede y debe hacerse, como dice Pedro en Hechos 4:12: «Ningún otro nombre nos es dado bajo el cielo, en el cual podamos ser salvos»[5].
Ut enim impossibile est, eum, qui fide in Christum nititur, nomine proprio salutem quaerere (nescit enim opera et merita nisi Christi solius, ideo non habet nomen, in quo salvetur et sanctificetur nisi Christi solius), ita impossibile est eum, qui operibus et votis nititur, non quaerere proprio nomine salutem. Habet enim opera et merita praeter Christi opera et merita, habet ergo et nomen aliud praeter Christi nomen. Hoc autem quid est aliud quam nomen Christi rapere, et sibi ipsi tribuere et dicere ‘Ego sum Christus’, ut supra ex Matth. xxiiii. [Matth. 24, 5.] retulimus? quo sacrilegio quid potest esse magis sacrilegum? Qui enim dicit: ‘Ego per opera mea salvabor’, nihil aliud dicit, quam: ‘Ego sum Christus’, cum solius Christi opera salvent, quotquot salvantur. Atque haec est ista blasphemia nominis domini in gentibus [Röm. 2, 24.], quod sanctitas et sanctificatio alteri quam nomini domini iam passim tribuitur. Omnium enim ore ordines eorum sancti dicuntur, quasi santificent suos observatores, aut quasi sanctum sit in eis incedere, cum solum nomen domini sanctificet, et in solo ipso incedere sanctum sit. Huius vulgatissimae blasphemiae autores ipsi sunt suis sacrilegiis, quibus nomen domini et opus nominis domini sibi arripiunt et arrogant, seducentes et allicientes hac blasphemia totum orbem.
En efecto: es imposible que busque la salvación en su propio nombre quien en fe firme se aferra a Cristo, pues el tal no sabe de obras ni de méritos sino de los de Cristo sólo, por eso tampoco tiene nombre alguno en que pueda ser salvado y santificado, sino solamente el nombre de Cristo. Así, no es menos imposible que busque la salvación en su propio nombre quien se aferra a las obras y los votos. Pues como él tiene obras y méritos fuera de las obras y los méritos de Cristo, tiene también otro nombre fuera del nombre de Cristo. Y esto, ¿qué otra cosa es sino robar el nombre de Cristo, y otorgárselo a uno mismo y decir «Yo soy el cristo», como expresamos más arriba citando a Mateo 24?[6] Robo de cosas sagradas mayor que ése no puede haber, porque quien dice «Yo seré salvo por mis propias obras», no dice otra cosa que «Yo soy Cristo», puesto que todos cuantos son salvados, lo son exclusivamente por las obras de Cristo. Y esta es aquella blasfemia infligida al nombre de Dios entre los gentiles[7], a saber, que por todas partes se atribuye ahora la santidad y la santificación no al nombre de Dios, sino a otro nombre. Efectivamente, todo el mundo llama santas las órdenes monásticas, como si ellas santificasen a quien las observa, o como si fuese cosa santa vivir en ellas, cuando en realidad sólo el nombre del Señor santifica, y cuando lo verdaderamente santo es vivir en su nombre solo. Los autores de esa tan difundida blasfemia son ellos mismos con su sacrílega actitud por la que se apropian y arrogan el nombre del Señor y la obra de su nombre, seduciendo y cautivando con su blasfemia al orbe entero.


[1] “En las obras”: construcción análoga a “en Cristo, en su muerte”, en Ro. 6: 3.
[2] Jn. 3: 13.
[3] Gá. 2: 20.
[4] “Polluamus omnes dies festos dei in terra”; Vulg. Sal. 73: 8: “Quiescere faciamus omnes dies festos dei a terra”. (Hagamos desaparecer de la tierra todos los días festivos de Dios). Valera Rev. 1960: Sal. 74: 8: “Han quemado todas las sinagogas de Dios en la tierra”.
[5] El original tiene ‘Act. XV’.
[6] Pág. 123, al pie.
[7] Ro. 2: 24.

3 de maig 2013

Rom. 11: 8

RV: "como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy."

Die Glosse (Ficker, 101):

sicut scriptum est [Esa. 6, Is. 6: 10] dedit [per verbum evangeliis aliis acceptum] illis Deus [propter incredulitatem et superbam proprie iustitie presumptionem] spiritum compunctionis, [zeli et invidie, qui stimulat, pungit ac exacerbat mordet](3) oculos ut non videant, [invidia enim mire excecat] et aures ut non audiant [quod totum facit zelus et spiritus compunctionis] usque in hodiernum diem [non est in Isaia, sed Apostolus addidit sicut et primam partem].

La glosa de Lutero reza así:
(3) Como dice la gente: Sticht mit Worten (lit. '[los] punza con palabras'), es decir, '(les) irrita o (les) provoca'. Eso es lo que Dios dice más arriba, 10: 19: 'Yo os provocaré a celos con un pueblo que no es pueblo', etc.

1 de maig 2013

Rom. 2: 21

RV: "Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar, ¿hurtas?"
Die Glosse (Ficker, 22):
Qui ergo alium doces, [sicut confidis tu, licet vere non doceas, quia literam doces sine spiritu] te ipsum [quia et tu eque indiges sicut illi, quos doces] non doces; [sc. spiritum legis] qui praedicas [ex lege adducens preceptum] non furandum, [sc. quoad opus externum] furaris; (2)
Y dice Lutero en su glosa:
(2) Entre éstos deben ser contados los príncipes y los poderosos del mundo quienes toman para sí los bienes de sus súbditos, no robando por medio de la violencia sino amenazándolos de malos modos (indignationem minando) o abandonándolos en sus otras necesidades si no les dan lo que quieren. Y dicen: 'No le forzamos. Nos lo da de buen grado (sponte)'. La verdad es que no lo han forzado directamente (positive), pero sí indirectamente (privative). Este es el carácter (ingenium) de los hijos del hombre. Así que encontrarás muy pocos príncipes que no sean ladrones y trincones, o al menos hijos de ladrones y trincones. Con razón san Agustín dice: '¿Qué son los grandes reinos sino grandes máquinas de robar (latrocinia)?' (De Civitate Dei, IV, 4). Y a pesar de todo, éstos son los que castigan [a los ladrones], aun cuando son peores que ellos, por cuanto buscan su propio provecho y no el bien público, [pues] se enriquecen a costa de descuidar y desamparar a sus súbditos".

30 d’abr. 2013

Rom. 2: 3

RV: "¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios?"

Die Glosse (Ficker, 16-17):

"Existimas autem hoc [tam presumptuosum] o homo, [carnaliter et humane sapiens] qui iudicas eos, qui talia [mala predicta] agunt, et facis ea, [i.e similia] quia tu effugies iudicium Dei? [q.d. non, quia super eadem opera mala idem feretur iudicium]" (3)

3) Quia, ut infra, 'no est acceptio personarum apud Deum', que utique esset, si isti effugerent iudicium Dei, qui similia faciunt eis, quos tamen iudicant iudicio dignos. Quo vitio plurimi laborant, ita ut, si viderint aliquos puniri, quodammodo rident et dicunt: Eia iuste, bene, recte, bene meruit, cum potius dicere cum timore deberent: ille heri, ego hodie. 'Catulus percutitur, ut timeat canis'. = Porque como [san Pablo] dice más abajo (v. 11):"Dios no hace acepción de personas". Este sería el caso si pudieran escapar del juicio de Dios los que hacen las mismas cosas que aquellos a quienes consideran merecedores de juicio. De esta falta sufre mucha gente, al punto que cuando ven que otros están siendo castigados, se ríen y dicen: 'Así, bien hecho, bien merecido [lo tienen]', cuando deberían decir con temor: 'Él [fue castigado] ayer, hoy [lo puedo ser] yo'. Es decir: Cuando las barbas...".

[= eng. The puppy is whipped so that the dog may be afraid, or The lion is wary that has been mauled as a cub, = lat. Percusso catulo leo veretur, = spa. Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon la tuya a remojar]. El significado del refrán es claro: "Enseña cómo debemos servirnos y aprovecharnos de lo que a otros sucede, escarmentando en cabeza ajena" (Sbarbi, p. 117).

En su comentario (scholia) a este pasaje, Lutero dice cosas que pueden tenerse por muy actuales:

"Otro detalle del mismo cuadro general es que los gobernantes explotan al pueblo imponiéndole impuestos por demás gravosos sin motivo aparente, o cambiando y devaluando la moneda, y al mismo tiempo aplican multas a sus súbditos por codicia y avaricia. ¿Qué es esto sino hurtar y robar los bienes ajenos? Más aún: ¿Quién podrá, al fin y al cabo, absolver del delito de hurto a quienes, además de enriquecerse ilegítimamente con sus exacciones, se benefician también legítimamente con los impuestos y compensaciones que el pueblo les paga, y sin embargo no cumplen con sus obligaciones para con el pueblo, protegiéndolo, promoviendo su bienestar, administrando correctamente la justicia? Pero no; lo único que les interesa es afirmar su poder tiránico, amontonar riquezas, y jactarse con ridícula y vana ostentación de los bienes que han adquirido de uno u otro modo" (CML 1, 67).

21 d’abr. 2013

Obras de Martín Lutero, 1515-1516

ABREVIATURAS BIBLIOGRÁFICAS

ARB.......Anfänge Reformatorischer Bibelauslegung. Leipzig: Theodor Weicher, 1908- .
CML......Comentarios de Martín Lutero. Terrassa: Clíe, 1998- .
LW.........Luther's Works. American Ed. Minneapolis: Augsburg Fortress, St. Louis: Concordia, 1955- .
OC.........Oeuvres Choisies. Genève: Labor et Fides, 1957- .
OML......Obras de Martín Lutero. Buenos Aires: Paidós, 1967- .
OSel......Obras Selecionadas. Saô Leopoldo: Sinodal, Porto Alegre: Concórdia, 1987- .
WA........D. Martin Luthers Werke: kritische Gesamtausgabe. Weimar: Hermann Böhlau, 1883- .

  • Luthers Vorlesung über den Römerbrief 1515/1516ARB 1,1 ; ARB 1,2 (Ficker, 1908). Diui Pauli apostoli ad Romanos epistola, WA 56, 1-528; 57, 3-232. Comentario a la carta del apóstol Pablo a los Romanos, CML 1, 25-469 (Sexauer, 1998)Lectures on Romans: glosses and scholia, LW 25 (Tillmanns-Preus, 1972). Commentaire de l’Epître aux Romains, OC 11-12 (Esnault-Lagarrigue, 1983-1985). 

"Lutero dictó las Lecciones sobre Romanos durante los años 1515 y 1516, dando término a esta labor aprox. un año antes de su famoso desafío a discutir el problema de las Indulgencias a base de 95 Tesis publicadas por él el 31 de octubre de 1517. Pero ya en esta obra temprana descubrimos muchos de los rasgos que habrían de caracterizar su teología. Ya están presentes el énfasis en la justicia de Dios, el entendimiento histórico-cristológico de las Escrituras, la insistencia en la gracia divina que el pecador recibe por medio de la fe, y la convicción siempre creciente de que nuestra fe y nuestra teología deben ser extraídas enteramente de la Biblia". (Dr. Jacobo A. O. Preus). 

"Las lecciones a la carta de San Pablo a los Romanos las concluyó en el otoño de 1516, si bien permanecieron inéditas hasta principios del siglo XX. En 1899 se descubrió en la Biblioteca Vaticana una copia con la mayor parte de los comentarios de Lutero a la carta a los Romanos. Era una copia hecha por el amanuense de Lutero, Juan Aurifaber (1519-1575); o quizá, según otros, preparada por el agustino Juan Fogler (Oberman, p. 207). Luego, en 1903 se localizó el texto completo y original, el fijado por la pluma del fraile agustino, en la Biblioteca Estatal Prusiana de Berlín. Cinco años después salió impreso en Leipzig, editado por el profesor Juan Ficker. Esta edición mejorada fue incorporada a la edición de Weimar en 1938 y 1939 (WA 56 y 57; el original desapareció durante la II Guerra Mundial). Pues bien, los comentarios al texto paulino ofrecen un valor teológico y exegético de gran importancia para conocer la evolución del pensamiento de Lutero. [...] El texto clave será "la justicia de Dios se revela en el Evangelio" (Rom 1, 17) y el modo de entender la justificación y la salvación". (Lazcano, 97-98).